EL CONTROL DE LA MEDICACIÓN

Los abuelos suelen tomar varios (a veces muchísimos) medicamentos, lo cual implica riesgos.

Un riesgo es el derivado de la posibilidad de incompatibilidades entre los medicamentos, que incluso pueden dar lugar a intoxicaciones. En muchas ocasiones está motivado por tener varios terapeutas no coordinados entre sí. Para estos casos, no hay nada mejor que informar al médico de todo lo que toma el anciano, sin necesidad de que nos lo pregunten, por si las moscas. pastillero-semanal

El otro riesgo es el motivado por no seguir estrictamente el tratamiento, tanto en las dosis como en la frecuencia de la toma del mismo, así como por la posibilidad de confusión entre el montón de pastillas a tomar.

En este último supuesto podemos utilizar los siguientes consejos:

– mantener los medicamentos en sus envases originales;

– anotar en el envase la frecuencia y la dosis a tomar;

– hacer uso de los diferentes modelos de pastilleros que existen en el mercado. Pero aquellos que incorporan un minicalendario, no esas pequeñas cajitas con dos o tres separadores y en el que se mezclan con frecuencia las medicaciones;

– llevar un registro de la medicación, horarios, dosis (os adjuntamos un word con un sencillo ejemplo: control de la medicación)

Y recordad que jamás debemos modificar las dosis o la frecuencia de tomas sin consultar con el médico.

 

Acerca de Paco Vicente Toral

Postgrado en metodología de las técnicas de Counselling.
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